El registro coloquial para el aprendizaje mediante emociones

 

The colloquial record for learning through emotions

 

Author(s)
Luis Enrique Peñuelas Carrillo

Resumen
Se pueden identificar palabras cargadas de emoción en un grupo de clase, debido a la construcción social que dichas palabras han obtenido a través del uso cotidiano, de manera coloquial. En el lenguaje, se dan palabras que contienen una carga emocional, debido a una construcción social previa, que le ha dotado de una significación entrelazada con emociones (Peñuelas, 2017). Así, se tendrán palabras específicas del registro coloquial de un grupo de clase, por ejemplo, “hostia”, “chido”, “chévere”, “está guay”, etc. que tendrán aceptación dentro de ese grupo particular de clase que las utiliza, y evocarán en ellos, una respuesta emocional específica, a través de la circunstancia en que se use la palabra. “Las estructuras emocionales que tenemos las personas suelen ser una ayuda incomparable en el proceso del estudio/aprendizaje” (Álvarez-Montoya, 2007, p.16). Por lo tanto, se podrán usar determinadas palabras de su registro coloquial del grupo, para una determinada circunstancia particular de la clase, en donde se requiera el uso de palabras cargadas de emoción, que refuercen mediante emociones, el contenido racional de la clase. Dos ejemplos particulares, son el inicio y el final de una clase: al iniciar la clase, el alumno se va integrando, con circunstancias ajenas a la clase, que provienen de fuera (grupo familiar, camino al escuela, etc.), lo que requiere un manejo específico en el lenguaje, para adentrarlos en clase, por ejemplo, en México, se utiliza coloquialmente, “ni modo, a darle, empecemos”; al finalizar la clase se puede especificar una emoción, por ejemplo, si se invitara a la reflexión del alumno por injusticia, podrían utilizarse palabras que evoquen tristeza, por ejemplo, en México, suele usarse “no está chido”. Se recurrirá a la pragmática, en donde se considera el lenguaje en su uso cotidiano dentro de un grupo (Peñuelas, 2017); la psicología social discursiva, que permite estudiar como un grupo social construye emociones a través del lenguaje (Burr, 2002; Potter y Wetherell, 1995); la neurociencia, que permite explicar puntualmente cómo el aprendizaje se produce en conexiones cerebrales de la región racional –corteza orbitofrontal- con la región emocional –núcleo central de la amígdala- (Álvarez-Montoya, 2007).

Palabras clave
Registro coloquial, emociones, aprendizaje, pragmática, lingüística aplicada.


Abstract
Words can be identified in a class group as charged with emotion due to the social construction that these words have obtained through everyday use, in a colloquial way. In language, there are words that contain an emotional charge due to a previous social construction which has given it a meaning interlaced with emotions (Peñuelas, 2017). Thus, there will be specific words from the colloquial register of a class group, for example, “hostia”, “chido”, “chévere”, “está guay“, etc. that they will have acceptance within that particular group of class that uses them, and will evoke in them a specific emotional response through the circumstance in which the word is used. “The emotional structures that people have are often an incomparable help in the study/learning process” (Álvarez-Montoya, 2007, p.16). Therefore, certain words can be used in the colloquial register of the group for a particular circumstance of the class where the use of emotion-laden words is required, reinforcing through emotions the rational content of the class. Two particular examples are the beginning and the end of a class: at the beginning of the class, the student is integrated with circumstances alien to the class, that come from outside (family group, way to school, etc.), which requires a specific handling in the language to enter them in class, for example, in Mexico, it is used colloquially, “no way, to give it, let’s start”; at the end of the class you can specify an emotion, for example, if you invite the student to reflect on injustice, words that evoke sadness could be used, for example, in Mexico, is often used “is not cool”. We will resort to pragmatics where language is considered in its daily use within a group (Peñuelas, 2017); discursive social psychology, which allows to study how a social group constructs emotions through language (Burr, 2002, Potter &Wetherell, 1995); neuroscience, which allows us to explain how learning takes place in brain connections of the rational region – orbitofrontal cortex – with the emotional region – the central nucleus of the amygdala – (Álvarez-Montoya, 2007).

Keywords
Colloquial register, emotions, learning, pragmatics, applied linguistics.

 

DOI: 10.58909/ad18161733


Pages
170-178

 

HOW TO CITE

Peñuelas Carrillo, L.E. (2018). El registro coloquial para el aprendizaje mediante emociones. In J.C. Tovar-Gálvez (Ed.), Trends and challenges in Higher Education in Latin America. (pp. 170-178). Eindhoven, NL: Adaya Press. https://doi.org/10.58909/ad18161733

El registro coloquial para el aprendizaje mediante emociones